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¿Comer a la hora o cuando tienes hambre?

¿Comer a la hora o cuando tienes hambre?

¿Comer a la hora o cuando tienes hambre?

 

Ayer tuve el placer de formar parte en un debate sobre “hábitos saludables” en Catalunya Radio.

La periodista y locutora de radio Trinitat Gilbert junto al también periodista y locutor Ernest Macià, condujeron el debate entre el nutricionista Marc Vergés y yo (David Gasol).

El debate que se dio en el programa “gravetat zero” de Catalunya radio, se discutía sobre si deberiamos esperar a comer cuando tenemos hambre, o por lo contrario procurar llevar unos horarios organizados en las diferentes comidas del día.

¿Comer a la hora o cuando tienes hambre?

¿Comer a la hora o cuando tienes hambre?

“Desayuno de rey, comida de príncipe y cena de mendigo”

 

Yo defendí esta frase. Pues creo que lo primero que debemos hacer en nuestra sociedad a nivel nutricional, es construir unos buenos hábitos alimentarios que formen una sólida base para niños y adultos. Una base donde posteriormente, y asesorada por profesionales de la nutrición como Marc o un servidor, ayude a personalizar una alimentación más adecuada a las necesidades de cada persona.

Desde mi punto de vista dar al organismo los nutrientes que necesita en cada momento es un privilegio que tenemos algunas personas en este planeta a día de hoy y sobretodo en nuestra sociedad. Si le damos al cuerpo el combustible que requiere en cada momento, este responderá con la máxima vitalidad y energía, sin tener que recurrir a nuestras reservas.

En mi experiencia personal, individual y como profesional donde a diario veo niños con mal rendimiento escolar, o adultos con problemas de fatiga o vitalidad, debido a salir de casa sin desayunar. Un mal hábito que nos lleva a tener más hambre de la necesaria en la siguiente comida,  y por consiguiente comer más de lo deseado, sin masticar, y escogiendo los alimentos no siempre más adecuados para nuestra salud, sino los más contundentes y saciantes. Además nos lleva a que nuestro cuerpo, llegada la noche nos reclame los alimentos que no hemos comido en el desayuno; pues llegamos al final del día con el depósito a medias,  y el cuerpo nos pide rellenarlo, justo en el peor momento.

En esa cena tardía tan habitual en nuestro país, cuando nuestro cuerpo no tiene la capacidad de digerir, nos llenamos la barriga para relajarnos e ir a la cama. Levantandonos a la mañana siguiente, sin hambre, porque todavía estamos intentando digerir todo lo que no deberiamos haber cenado.

Y así es como se crean los malos hábitos, y muchas enfermedades digestivas, hormonales, insomnios, sueños no reparadores, obesidad, etc.

Es por ello que nunca me cansaré de insistir en las bases de una buena alimentación.

Enlace al programa de audio.